Sin duda esta puede ser una de las noticias más complejas de recibir cuando un ser querido se enfrenta a esta situación, sobre todo en este caso donde Martín (34 años), nos cuenta lo complejo que ha sido aceptar este diagnóstico donde muchas veces se carece de herramientas emocionales para apoyar a nuestros familiares como a uno mismo.
Desde hace ya 4 años que mi mamá fue diagnosticada con Cáncer. Si bien era algo que sabíamos que podía pasar -por predisposición familiar- nunca pensamos como familia que este momento llegaría. Al comienzo es complejo de aceptar, hay sensación de miedo lo cual no permite ver más allá sobre cómo salir de esta situación.
En esta parte el apoyo de los médicos es fundamental, ya que si bien nadie está preparado para recibir tal noticia, ellos son importantes en este camino no solo desde el tratamiento sino desde la educación que todos debemos experimentar en familia.
Debido a este camino, conocí una especialidad médica propia de la psiquiatría que es la psicooncología. Una disciplina que evalúa el impacto emocional y psicológico que esta enfermedad puede conllevar y que desencadenan cuadros vinculados a trastornos adaptativos que pueden generar un sinfín de sentimientos negativos.
Por ello, con esta disciplina se puede conseguir apoyo y contención tanto para los pacientes y familiares como pilar indispensable. También educación sobre la enfermedad, para poder abordarla desde una perspectiva consciente y responsable.
Para Martín, el rol fundamental de la familia es importante. No solo el paciente le gana a esta enfermedad sino todo el conjunto de personas que rodean al paciente. “En el caso de mi mamá, ya tenemos todo un protocolo respecto de los días previos y posteriores a realizarse la quimioterapia. Buscamos generar un ambiente positivo, respetar los sentimientos que afloran durante esos días en relación a la contención.
Otra de las cosas que nos ha ayudado es la fe. Somos una familia religiosa y por lo cual creemos en ese poder espiritual, lo que nos ha dado tranquilidad y positivismo frente a esta situación.
En cuanto a la comunicación, hacer actividades juntos es importante para compartir emociones, sentimientos y aprensiones. Es la única forma de conocer y estar conectados, además de compartir espacios diferentes y lúdicos -en la medida que se pueda- para ir rompiendo esquemas, así no vivir psicológicamente en función de la enfermedad, sino desde la consciencia y la responsabilidad.
Esta nota fue realizada a un familiar real de un paciente con cáncer de pulmón. Su nombre real ha sido modificado para resguardar su identidad.