Cada 28 de agosto se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Turner, condición que puede conllevar varias complicaciones de salud en el riñón, habilidades motoras, hipertensión, diabetes, enfermedades cardíacas y osteoporosis, entre otras.
El Síndrome de Turner es un trastorno genético muy poco común y desconocido por la población en general. Se estima que una de cada 2.500 mujeres lo padece.
Se presenta cuando las mujeres, en vez de tener dos cromosomas X, tienen uno que falta o uno de ellos está incompleto.
Esto lleva a una diversidad de problemas médicos, particularmente cardíacos y de desarrollo.
El síndrome de Turner puede diagnosticarse en los primeros años de vida o incluso antes del nacimiento.
Para identificar su presencia hay 3 signos clave, que pueden variar según la etapa de la vida:
- Baja estatura: Puede evidenciarse levemente al nacer, pero se acentúa con los años. Generalmente también desarrollan un cuello corto y no superan los 1.40 cms.
- Pubertad: Existe un retraso o incluso la ausencia de ella. Ocurre porque los ovarios no se desarrollan de forma normal
- Infertilidad: Causada por la falta del desarrollo completo de los ovarios.
¿Cuáles son las complicaciones del síndrome de Turner?
El síndrome de Turner puede conllevar varias complicaciones de salud que afectan la calidad de vida de las mujeres lo padecen.
Entre ellas problemas en el riñón y en las habilidades motoras, hipertensión, diabetes, enfermedades cardíacas y osteoporosis.
A pesar de ello, y aunque el síndrome de Turner no tiene cura, muchas mujeres llevan vidas prácticamente sanas, independientes y activas, gracias a un diagnóstico precoz.
En la niñez se inicia el tratamiento con hormonas de crecimiento para aumentar la altura. Y a eso de los 11 años, se comienza a suplir la falta de estrógenos con un tratamiento hormonal.
Incluso la infertilidad puede tener solución para quienes padecen el síndrome de Turner, producto de los avances en las técnicas de reproducción asistida.
De igual forma, contar con un equipo médico multidisciplinario es esencial para tratar distintos aspectos, como las anomalías cardíacas.
Si bien tener el síndrome de Turner presenta muchos desafíos, sus complicaciones pueden prevenirse o ser controladas con un tratamiento adecuado.
El apoyo sicológico también es vital para lograr una expectativa de vida normal, así como un mayor bienestar físico y emocional.
Fuentes: Clínica Alemana, Sociedad Chilena de Endocrinología y Diabetes, Meganoticias, y Clínica Mayo.